Estudios de observación de más de una década demuestran que hay menos tiburones y que su tamaño es cada vez menor, así como una captura masiva de tortugas.

Filadelfia (2 de octubre del 2013): En la última década la segunda captura más común de la pesca de palangre no fue ninguna especie de pez de interés comercial, ¡fue la tortuga lora! De hecho las líneas de palangre capturan más tortugas verdes que casi cualquier especie de pez.

Esta y otras conclusiones publicadas en  Journal of Experimental Marine Biology and Ecology indican que en Costa Rica la pesca de palangre representa la mayor amenaza para la supervivencia de las poblaciones de tortugas y tiburones del Pacífico Tropical Oriental.

Los investigadores sostienen que es necesario establecer vedas espaciales y temporales para proteger tanto a estas especies como el bienestar de las pesquerías comerciales.

La investigación fue elaborada por un equipo de la Universidad de Drexel, la organización costarricense sin fines de lucro Pretoma y The Leatherback Trust, organización estadounidense sin fines de lucro que labora en Costa Rica.

Los investigadores utilizaron datos de observadores científicos a bordo de barcos palangreros, los cuales registraron todo pez y cualquier otro animal capturado por los pescadores entre los años 1999 y 2010, indicando también la ubicación exacta y el esfuerzo pesquero. Estos datos sirvieron como base para un análisis matemático de la pesquería, arrojando como resultado mapas de las ubicaciones geográficas y un estimado total del número de capturas de tortugas marinas en la pesquería.

Terrible amenaza para las tortugas marinas, incluyendo las poblaciones de anidación

La especie objetivo más común, el pez dorado, es a su vez la especie que comúnmente es la más capturada por la pesca de palangre en Costa Rica.

Sin embargo los investigadores se sorprendieron al descubrir que las tortugas lora, cuyas poblaciones se encuentran clasificadas internacionalmente como vulnerables, son la segunda especie que más es capturada.

Se estima que más de 699,000 tortugas lora y 23,000 tortugas verde fueron capturadas durante el periodo en el que se desarrolló el estudio (1999-2010).

Si bien un 80% de las tortugas marinas capturadas por las líneas de palangre son liberadas y logran sobrevivir, al menos en el corto plazo, aún es imposible determinar los impactos a largo plazo.

“Es común ver tortugas enganchadas en los anzuelos de las líneas de palangre en las costas de Guanacaste en Costa Rica. Nosotros podemos liberar algunas, pero es imposible liberarlas a todas,” dijo el Dr. James Spotila, profesor de ciencias ambientales de la Universidad de Drexel. “Los anzuelos herrumbrados pueden tener un efecto nocivo sobre las tortugas, sin embargo no existe certeza de ello, pues nadie mantiene a la tortuga para determinar si esta se enferma.”

Spotila, coautor de la investigación, ha estudiado a las tortugas del Pacífico costarricense junto con sus colegas y alumnos de Drexel por 23 años.

Los investigadores también observaron que la muerte de unas pocas hembras reproductoras puede tener un impacto significativo, particularmente cuando las operaciones de los palangreros tienen lugar en aguas someras, cerca de las playas de anidación. El equipo de investigación reportó también  que los declives en las poblaciones de tortugas lora que anidan en Ostional, cuando ocurre la arribada, se encuentra asociado a estas capturas.

La captura de peces cada vez más pequeños evidencia una pesca no sostenible, los tiburones se encuentran particularmente en riesgo.

Además del pez dorado, otras especies objetivo de las pesquerías de palangre en Costa Rica son el atún, el tiburón y el marlín.

Los investigadores pudieron observar que las líneas de palangre capturan un alto número de pez dorado, tiburones sedosos, manta rayas, pez vela y atún aleta amarilla.

Los patrones de pesca demuestran que las poblaciones de tiburones han decaído y que los tiburones se han vuelto cada vez más pequeños en los últimos 11 años. Los tiburones adultos eran generalmente pequeños, y los tiburones juveniles alarmantemente abundantes, lo que sugiere que algunas especies de tiburones están siendo sobre explotadas: En general, solo el 14.6% de los tiburones sedosos observados durante el periodo de estudio habían alcanzado la madurez sexual. En el 2010, el último año del estudio, el promedio de los tiburones sedosos medía 97cm, muy por debajo de los 144cm que es lo usual para adultos maduros. Esta disminución de tamaño de los tiburones sedosos a través del tiempo indica una reducción del número relativo de adultos en la población.

Adicionalmente, muchos tiburones punta negra pequeños fueron capturados cerca de la Península de Osa, demostrando que la pesca tiene lugar en los sitios de alumbramiento y crianza de estas especies.

El pequeño tamaño de los tiburones adultos y el gran número de tiburones juveniles capturados sugiere que las especies están siendo sobrepescadas.

Además de estos indicadores que demuestran la sobrepesca de tiburones, los investigadores advirtieron sobre la incertidumbre general de la salud de las pesquerías. Señalan que las numerosas capturas de pez dorado no garantiza la sostenibilidad de dicha población, dado que la información disponible no determina si el pez dorado seguirá siendo abundante o que por el contrario decaerá.

Basados en estos descubrimientos, los investigadores advierten que las poblaciones de peces que se ven afectados por la pesca de palangre en Costa Rica pueden estar en peligro de colapsar, sin embargo no se cuenta con la información científica necesaria para predecir si esto ocurriría, cuándo y qué especies se verían afectadas.

¿Cómo manejar las pesquerías y salvar a las tortugas?

Para mejorar la gestión pesquera y proteger las especies de tortugas marinas amenazadas y en peligro, los investigadores sostienen que los políticos de Costa Rica deben establecer vedas espaciales y temporales para la pesca de palangre.

Critican tanto a la industria pesquera como al INCOPESCA (Instituto Costarricense de Pesca y Acuicultura), por no reconocer que la pesquería es insostenible y no aplicar la normativa de pesca existente, como son los casos de la descarga de aletas de tiburón y las practicas pesqueras que perjudican a las tortugas marinas.

Share it! / ¡Compartir!
    AndyNoticias
    Estudios de observación de más de una década demuestran que hay menos tiburones y que su tamaño es cada vez menor, así como una captura masiva de tortugas. Filadelfia (2 de octubre del 2013): En la última década la segunda captura más común de la pesca de palangre no fue...