Del 10 al 17 de febrero del 2011 un equipo de 9 integrantes de PRETOMA y el CIMAR se embarcan en el yate “Sirenuse¨ para monitorear la costa sur de la Península de Nicoya, con el fin de realizar un censo de tiburones y tortugas marinas, incluyendo las tres áreas marinas protegidas de los Refugios de Vida Silvestre de Camaronal y Caletas-Arío, y la Reserva Natural Absoluta Cabo Blanco.

Durante la expedición se pretende capturar tiburones toro (Charcarhinus leucas) con anzuelos y tortugas carey (Eretmochelysimbricata) y verde (Chelonia mydas) por medio de trasmallos para colocarles marcas acústicas y satelitales con el fin de conocer su localización continua o su permanencia temporal en hábitats característicos, como las zonas de alimentación.  Además, se realizarán transectos sobre los fondos para identificar y cuantificar especies bénticas y así poder relacionar el comportamiento de los individuos a estos hábitats.

Sumérjase en esta travesía y sea parte de la tripulación virtual de esta expedición visitando este blog.

Día 1 (11 de febrero): Después de una travesía tranquila de 5 horas desde Marina los Sueños en Playa Herradura la noche anterior, y descansar de forma placentera a bordo del Sirenuse fondeado a una milla de Playa Bejuco en Nandayure, Guanacaste, el despertador suena a las 5 de la mañana para realizar preparativos en nuestro día de inicio.  La configuración de equipos de marcaje, el alisto de la carnada para la pesca con anzuelos y la puesta a punto de los equipos de buceo para la identificar los puntos de ubicación de los receptores acústicos y los transectos, se extienden hasta las 9 de la mañana.
Estratégicamente el equipo se divide en 3 grupos de trabajo. El primer grupo se encarga de la colocación de 5 anzuelos a distintas profundidades que son encarnados con calamar en las cercanías del Sirenuse y de ¨chomear¨ (vertir el agua con carne de atún negro molida) para despertar el olfato de los tiburones y atraerlos a la zona. Por 24 horas durante los próximos dos días, los anzuelos van a ser revisados cada cierto tiempo con la esperanza de tener suerte y poder capturar el esperado tiburón. El Dolphin, la panga del  Sirenuse se desplaza hacia Punta Bejuco y 150 metros de trasmallo de 32 pulgadas son calados en el agua en distintas direcciones con la intención de atrapar una tortuga.  Cada un tiempo prudencial no extendido por más de una hora se revisa la red para evitar la muerte por asfixia de la tortuga. Los buzos a bordo del inflable Pearl se lanzan al agua en Punta Bejuco para realizar el primer reconocimiento.
Desafortunadamente el día transcurre sin acontecimientos destacados.  Tan solo una raya gavilana es capturada incidentamente en un trasmallo, la cual es felizmente liberada sin percance alguno.  La suerte tampoco acompaña con los anzuelos, los tiburones no aparecen o no quieren morder.   Pescadores locales nos sugieren que nos acerquemos a la orilla, y el Sirenuse se acerca unos centenares de metros a la rompiente.  Durante todo el día y después de 6 inmersiones, algunas de ellas de no más de 5 minutos, por las grandes dificultades con  las corrientes y la visibilidad se realizan 5 transectos en Punta Pilas, al norte de Playa Bejuco.  Además, todo parece indicar que Punta Bejuco no es un habitat apropiado para la tortuga carey ya que en su mayoría se extienden fondos arenosos, pendientes pronunciadas y a demasiada profundidad.
Hacia las 5 p.m. se recogen los trasmallos y se regresa del último buceo.  Se coloca carnada nueva en los anzuelos que estarán sumergidos toda la noche bajo vigilancia continua y sacrificando hora de sueño.
Mañana será un nuevo día, esperamos tener más éxito con las capturas y tener la posibilidad viable de colocar un receptor acústico  en la zona. La cena espera, deliciosa pasta en salsa de tomate con ensalada.  Buenas noches y hasta mañana!!!

Día 2 (12 de febrero): Para algunos de los miembros de la expedición la noche pasada se hizo corta, preparando más carnada, arreglos en los aparatos de pesca e incluso trabajando en el post pasado de este blog.  Las tareas matutinas vuelven a empezar bien tempreno en la manana, antes de las 6 a.m.
Chomear es importantísimo si queremos atrear los tiburones, así que 4 atunes negros son fileteados y machacados, junto a todas las vísceras de pescado que los pescadores artesanales de Bejuco nos acercan al Sirenuse después de toda una noche de pesca en las inmediaciones.  Se cambian las carnadas en todos los anzuelos y se lanzan de nuevo al agua esperando tener más fortuna que el día de ayer.  Además, se colocan 3 anzuelos más sobre la rompiente y frente del estero de Bejuco, para tener más posibilidades de captura en las inmediaciones de otro hábitat frecuentado por el tiburón toro, los ríos.  Los buzos a bordo del Pearl y los trasmalleros a bordo del Dolphin ponen rumbo a Punta Pilas y para continuar un nuevo día de transectos y la captura de tortugas.
A pesar de que los buzos continuan con grandes dificultades como consecuencia del estado del mar, debido a que continua la mala visibilidad y las corrientes fuertes, la manana acontece tranquila y sin incidentes. En algunas ocasiones los delfines nos sorprenden con salto y juegos a proa de los botes. Durante la manana tampoco se logra capturar ninguna tortuga y tiburón, pero varias rayas pasan por delante del barco, acercándose a la carnada.
Después del almuezo aumenta la acción, una de las boyas se mueve rapidamente y se sumerge sucesivamente.  De repente parece estabilizarse de nuevo.  Al revisar el anzuelo, un pedazo de la carnada parece haberse llevado un mordisco.  Un tiburón?  No podremos asegurarlo pero nos da más animos para afrontar la jornada y los días siguentes. El equipo dedicado a la pesca de tortugas descubre que la corriente ha arrastrado el trasmallo peligrosamente hacia las rocas.  Con dificultad se logra desatascar algunas partes que han quedado enrredadas en las rocas, pero eso no evita que un tramo esté  bastante enredado y roto.  El resto de la tarde, el equipo tortuguero aborta las operaciones y se dedica a desenredar el trasmallo en aguas más tranquilas y profundas.  Algunas partes de la red han sufrido severos cortes que se tendran que reparar manana temprano.
Hasta el momento, no hemos capturado tortugas ni tiburones.  En el día de hoy se han realizado 20 cuadrantes en Punta Pilas.  El Sirenuse se ha trasladado unas millas al sur, hasta Punta Coyote.  Los dos proximos días nos espera trabajo en esta zona.  En Punta Coyote se han logrado ya marcar 14 tortugas carey, 1 tortuga verde, y dos tortugas lora desde junio del 2009 y la presencia de tiburones toro en el estero de Coyote y Playa Caletas al sur es común.  Además los buceos se esperan más cómodos y relajados en los próximos días.

Sentimos que la buena vibra nos acompa;a.  Por hoy nos despedimos desde el Sirenuse.

Día 3 (13 de febrero): Amenecemos en Punta Coyote muy motivados. Después del desayuno, es importantísimo tender el trasmallo en la cubierta superior e iniciar las reparaciones del trasmallo. Muchos de nosotros tenemos que compaginar los trabajos diarios con los inumerables nudos por deshacer y partes que tejer de nuevo. El Pearl se dirije a los fondos rocosos de Punta Coyote para realizar nuevos transectos. El Dolphin se encarga de los tramos de trasmallo que se pudieron salvar el día anterior, que se colocan en las partes del arrecife denominadas Tanga y Cambute, así como de las boyas colocadas frente al estero Coyote.

Los buzos enseguida advierten que el día será duro. Con una visibilidad casi nula, donde prácticamente no se ven entre ellos debido a una leve marea roja, se dificulta excesivamente el desplazamiento del cuadrante. El fuerte oleaje empujado por la marea sobre el somero arrecife los hace sentir como si estuvieran en las turbulencias de una gran lavadora. Las reparaciones del trasmallo siguen a paso lento, el proceso es trabajoso.

Los transectos previstos para el día son realizados satisfactoriamente en tres puntos del arrecife y a profundidades diferentes. Un buen indicador es que las esponjas y los tunicados muestran mordidas recientes de las tortugas carey. Prueba de que están en las inmediaciones. Desafortunadamente ni las tortugas ni los tiburones se dejan atrapar. La mala visibilidad puede ser un factor a considerar. Como hipótesi, si las tortugas no poden identificar con facilidad las esponjas ni lo tunicados sobre las rocas, se podrían separen del arrecife hacia aguas más profundas y con mayor visibilidad.

Un poco decepcionante para todos pero finalmente el día se termina sin señal de tortugas ni tiburones. El trasmallo es finalmente reparado por completo, con todo el mundo extenuado por el gran número de horas de sol en la cubierta superior. El trasmallo es recogido así como los anzuelos. La suerte no parece haber acompañado estos tres primeros días de la expedición.

Cae la noche. Enseguida visualizamos un barco camaronero que se encuentra faenando en dirección hacia de los límites del Refugio Caletas. La pesca de arrastre está prohibida en su área marina. Con ayuda de los sonares de Sirenuse, logramos determinar su posición exacta. Se encuentra a 1.2 millas de nosotros y a pocos centenares de metros del refugio. Enseguida sospechamos y esperamos un tiempo prudencial para asegurar su entrada ilegal dentro del refugio. Si lo hace saldremos en su busca para fotografiarlo, identificar su nombre y matrícula y poner la denuncia respectiva ante las autoridades. Dos barcos camaroneros han sido ya denunciados por PRETOMA por pesca ilegal en el refugio. Afortunadamente, esta vez el capitán del barco respeta las medidas de conservación del refugio y exactamente en el límite da media vuelta y mantiene su posición fuera de éste. Esta es la actitud de todos los capitanes de barcos camaroneros deberían mantener en el área. Desafortunadamente no es así en muchas ocasiones al no respetar el uso de DETs (Dispositivos Excluidores de Tortugas) y las áreas protegidas.

El cansancio del día no se hace esperar y pronto el silencio del sueño se hace presente en el Sirenuse. Parece que por hoy es suficiente. Pura Vida!

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